El recuncho de Tana

Todos necesitamos un lugar propio. Un sitio seguro desde el que asomarnos a esa niebla en la que nos arriesgamos a pescar dulces sueños... o ácidas pesadillas. Éste es el mío.

Nombre: Tana
Ubicación: Zaragoza, Spain

Érase una vez una mujer que buscaba. Encontró la perfección en la combinación de las palabras y el silencio. Y por eso, siempre estaba acompañada de libros. No renegaba de sus rarezas, se complacía en ellas. Era un poco desastre, pero auténtica. Sí, yo soy ella. A veces dura, a veces tierna... siempre imperfecta.

jueves, febrero 22, 2007

Golpes de mar

Éste es un libro sobre el arte de contar y el arte de oír historias. Desde el marinero ciego, que inventa peripecias de ballenas y navegantes, hasta el niño que narra cómo el mar se llevó a su padre mientras recogía percebes. Los relatos, como los personajes, parecen estar fuera del tiempo, en la misma región de los sueños. Aquí se habla de barcos fantasmas, de mujeres que esperan y se vuelven de piedra, de mujeres que aman o pierden la cabeza mientras suena un fado, de mujeres que destazan cetáceos. Y hay ladrones de caballos, ciudades sumergidas, fareros, islas que brotan de la imaginación niños alucinados que envían cartas al más allá, hermanos que huyen de la muerte y se reencuentran en el paraíso. Todas las historias tienen un hilo de continuidad: dentro de ellas suena el latigazo del viento, los pasos clandestinos de los amantes y el trallazo de la espuma.
Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una lectura. Ha sido la primera vez que, en vez de leer de tirón para absorber la historia y luego releer para observar el entramado, he vuelto sobre mis pasos para releer algún que otro párrafo y aspirar con fruición el aroma salobre que me iba impregnando.
Había leído otra obra de Antón Castro, este escritor gallego afincado en Zaragoza -El testamento de amor de Patricio Julve, publicado en Destino-, pero ha sido ésta, con su realismo mágico, la que me ha encandilado por completo..., tanto, que estoy por enviarle unas letras y agradecerle de corazón que la haya escrito. Espero que os guste..., sé que os gustará.
Gracias también a Vicente, que me regaló este libro y al que debo toda la felicidad recibida durante su lectura.

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viernes, enero 12, 2007

Literati de Barry McCrea



"Cuando Niall inicia su estancia en el Trinity College de Dublín, se siente fascinado de inmediato por una pareja de estudiantes algo extraños e introspectivos. Poco a poco intima con estos peculiares amigos y descubre que siguen un insólito culto literario que al principio parece un juego inocente que se revela como una intrigante y peligrosa adicción.

En Literati, las respuestas a todas las preguntas están en pasajes, escogidos al azar, de obras literarias de todos los tiempos. El lector irá descubriendo los misterios de este juego al tiempo que su protagonista y se verá inmerso en una de las novelas más novedosas e intrigantes de los últimos años. Un juego del que ni el protagonista ni los lectores podrán desengancharse."

Este libro me acompañó a la quietud del Valle del Baztán. Su sinopsis me había resultado bastante interesante, las críticas eran buenas y... se lo regalaron a una amiga que me lo prestó de mil amores. Me confesó que no le había gustado, pero no quiso contarme más. Reconozco que engancha, que una vez que comienzas a leerlo, sigues la trama con devoción esperando más..., esperando que suceda algo, otra vuelta de tuerca, que se haga la luz. La historia de un juego que se convierte en obsesión. Por desgracia, ese algo que esperas no llega a materializarse, por lo menos en mi caso. Sólo puedo decir que realmente celebré que no fuera mío, porque no me sobra demasiado sitio en mi biblioteca. Pero... ¡Quien sabe! Quizás alguno de vosotros lo haya leído y haya sido capaz de encontrar en él mucho más que yo. Tenías razón, dije a mi amiga, no me ha gustado, el final sobre todo me ha parecido... "Ah, pero... ¿Lo has terminado?", obviamente ella no lo había hecho :)

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jueves, septiembre 28, 2006

Carta al padre



Poco puedo decir de esta obra, pequeña pero intensa, que me ha acompañado en la playa estos días. Es un escrito íntimo, un lamento, un ajuste de cuentas, un vomitar toda la amargura que al autor le ha producido crecer a la sombra de un padre autoritario al que culpa de utilizar el desprecio como método educativo. Cualquier cosa vale a fin de conseguir forjar un carácter firme en él. En realidad, sólo consiguieron infiltrarle el veneno de la inseguridad y un fuerte sentimiento de culpa; culpa por no estar a la altura de lo que de él se esperaba.

Es muy peligroso proyectar nuestras expectativas en vidas ajenas, aunque sean las de nuestros hijos. Cada uno debe tener sus propios sueños, sus propias metas..., eso sería lo justo.

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miércoles, agosto 23, 2006

El tapiz de Fionavar. Releyendo


Imaginemos que existen mundos alternativos situados en universos paralelos que están normalmente desconectados. Sin embargo, en ocasiones, puede producirse una "intersección" entre dos de ellos, lo que permite pasar de un mundo a otro. Y eso es lo que sucede cuando cinco jóvenes canadienses son apartados de sus vidas cotidianas y trasladados a Fionavar, el primero y más perfecto de esos mundos alternativos. Allí rige la magia y sus habitantes se debaten entre la Luz y las Tinieblas. Cuando el poderoso dios maligno Rakoth Maugrim se libera de su milenario encierro bajo la montaña, desata su cólera sobre el reino de Brennin, donde generaciones de reyes habían jurado su lealtad a los poderes de la tierra y del cielo sobre las ramas del Árbol del Verano. Es en ese momento cuando los cinco personajes de nuestro mundo empiezan a intervenir en Fionavar. Conducidos por el supremo mago, Manto de Plata, han de intentar poner fin a la guerra desencadenada por Rakoth, conviviendo con los lios alfar, Hijos de la Luz, los svarts alfar, Servidores de la Oscuridad, enanos, espíritus del bosque y de las aguas y muchos personajes más.

Releer. El verano parece una época tan buena para ello como cualquier otra. Hacía mucho que no acudía a solazarme con este tipo de literatura y no sé si ha sido el jugar al Guildwars, o que vi a mi hijo leyendo la saga de Geralt de Rivia, en todo caso, retomé esta antigua trilogía y la he disfrutado una vez más.

Su autor, Guy Gavriel Kay , colaboró con Christopher Tolkien en la edición de "El Silmarillion" que éste realizó tras la muerte de su padre.

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sábado, agosto 12, 2006

Observaciones

Escocia, 1863. En un intento de escapar de su pasado un tanto dudoso en Glasgow, Bessy acepta un trabajo en una casa a las afueras de Edimburgo a las órdenes de la señora Arabella. Bessy siente gran curiosidad por su nueva señora y por a insistencia de ésta en que anote en un diario cada uno de sus pensamientos más íntimos. Parece que Arabella también tiene secretos propios, como su afecto casi obsesivo hacia Nora, la antecesora de Bessy, quien murió en misteriosas circunstancias.
El lector de Observaciones no tardará en verse atrapado por la inteligente intriga de esta sorprendente novela histórica. A través de la voz de la inolvidable Bessy y de una narración llena de guiños, Observaciones muestra los aspectos más sórdidos de la sociedad victoriana y ofrece un certero análisis sobre las relaciones de afecto y poder.
En The Times comparan a Bessy Buckley, la heroína del libro, con la Moll Flanders de Daniel Defoe. "Harris ha creado un personaje con tanta fuerza que capta la atención del lector de la primera a la última página" dicen en The Observer. Y a pesar de ello... ¿Por qué he tenido la sensación de que resultaba un tanto previsible desde el principio? Quizás me he vuelto muy exigente. En todo caso, resulta original la manera de conducir la historia con un "diario oficial" en el que la protagonista narra lo que cree que quieren leer, y otro diario "íntimo" en el que va relatando su propia historia. Abstenerse aquellos que no gusten de las descripciones pues el libro está lleno de ellas, son su esencia.

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lunes, julio 10, 2006

Mujercitas II

"Hay un libro en el que creí ver reflejado mi futuro: Mujercitas, de Louisa May Alcott... Yo quería a toda costa ser Jo, la intelectual. Compartía con ella el rechazo a las tareas domésticas y el amor por los libros. Jo escribía, y para imitarla empecé mis primeros cuentos cortos."
Simone de Beauvoir, Memorias de una joven formal
Crecí leyendo y releyendo Mujercitas. No me cansaba de hacerlo. Quería ser hacendosa, como Meg, y escritora, como Jo. Beth y Amy no tenían para mí mucho atractivo en aquellos días. Con el tiempo, comencé a encontrar el libro demasiado edulcorado. ¿Cómo podían ser todas ellas "tan buenas"? ¿Qué pasaba con el genio de Jo, ese genio que yo también poseía? No era creíble que una persona como ella aguantara a la tía March sin ningún estallido..., aunque luego se arrepintiera. Una siempre se arrepiente luego..., pero en el momento...
"Cuando me encargaron la traducción de Mujercitas me hice la pregunta que ahora, supongo, se harán muchos lectores: ¿por qué otra traducción de un texto tan conocido? Al poco de empezar el trabajo, comprendí que la respuesta era más interesante que la pregunta: porque no es cierto que conozcamos la verdad de esta novela"
Traducción y prólogo de Gloria Méndez
Yo tenía razón. Esta nueva edición confirmó mis sospechas.
"-Lo mío es mucho peor -aseguró Jo-. ¿Qué te parecería estar encerrada durante horas con una anciana histérica y tiquismiquis, que no te deja descansar ni un minuto, que nunca está contenta y que te da tanto la lata que al final te entran ganas de abofetearla o de escapar por la ventana?"
Esta sí era mi Jo. Esta soy yo.
Cuando alguien que quieres te regala un libro especial para ti, ese libro se convierte en un tesoro. Lo mejor de esta nueva edición es algo que sólo yo tengo. La dedicatoria de mi hijo:
"Dicen que todas la mujeres tienen una "mujercita" interior. Tu eres una mujercita, con una Tana interior."
Sé pintó una enorme sonrisa en mí al leer esto... ¿A que acertó?

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domingo, junio 25, 2006

La casa de las bellas durmientes

Al llegar a la posada, noche cerrada, el silencio y la clandestinidad, la mujer sólo hace una advertencia al viejo Eguchi: no debe hacer nada de mal gusto. Después, le franquea la puerta de la habitación donde la joven, sumida en un sueño lisérgico, descansa tendida sobre la cama. No puede despertarla. Sólo dormir con ella.
Noche tras noche, Eguchi deshojará el secreto de la belleza y la soledad, acostado junto a hermosas jóvenes que ignoran su presencia.
Prosa poética, a mi parecer. Elegante. Da qué pensar. Éste es el libro en el que se inspiró García Márquez a la hora de escribir su última novela: Memoria de mis putas tristes. No voy a decir con cuál de las dos me quedo. No sería una decisión fácil pues en el fondo son estilos totalmente diferentes. Eso sí, mientras leía, me iba imaginando alternativamente, una novela en la que la protagonista fuera una mujer que pagara por dormir, sólo dormir, al lado de un joven atractivo. ¡Cuán placentero resultaría, a esa edad en la que físicamente ya no nos sentimos foco de atracción sexual, sobre todo en hombres más jóvenes, poder compartir la tibieza de unas sábanas y un hermoso cuerpo! Acariciarlo con suavidad y obtener, quizás, durante su sueño, una reacción física que no se daría si sus ojos estuvieran abiertos y, consciente, contemplara a la anciana que reposa la cabeza en su misma almohada.
Sí, me ha dado qué pensar...

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lunes, junio 12, 2006

Historia de un abrigo

La mujer que busca en los armarios de sus hermanas y su padre viudo el abrigo que había pertenecido a su madre señala, en el itinerario de su búsqueda, las pistas por donde transcurrirán otras historias. Los momentos de gloria de un fotógrafo profesional que tuvo que dejar la fotografía para sacar adelante a una familia numerosa, los sueños y tribulaciones de los adolescentes, la pérdida de la memoria, la soledad de una madre que se siente rechazada por su hijo, la dificultad de hacer frente a las enfermedades, la perplejidad de la edad madura, el precio de las aventuras clandestinas, el anhelo del viaje, la hostilidad de los territorios desconocidos, la irrupción de la luz en medio de la oscuridad, la curiosidad que inspiran los vecinos, las dudas antes de tomar una decisión...
Un abrigo, algo muy personal, material, casi insignificante, tiene su historia, que no es la de las guerras y los tratados internacionales. Es la historia que no suele ser visible, la historia en la que nos toca definirnos todos los días, sin excepción, la historia que nos forja, una historia que se compone de multitud de historias.
A estas horas, Soledad Puértolas está en la Universidad Popular de Zaragoza. Ayer terminó, también aquí, la Feria del Libro y supongo que la presencia de la autora es un broche de cierre de lo más delicado.
He pensado en el artículo de Kafkaprocesado y por un momento me he planteado asistir con mi ejemplar y pedirle, al terminar, que me lo firme. Su libro me gustó mucho, lo suficiente como para pedirlo de regalo de cumpleaños el año pasado. Luego, se me han apoderado el calor, las pocas ganas de asistir sola, el que quisiera tener una buena pregunta para hacerle y sé que no se me ocurrirá..., y el tiempo que hubiera perdido en el trayecto, lo he ocupado en comenzar a leer de nuevo su libro, armada con un lápiz de color azul. ¿Qué me susurrará este año? Hay libros que cuentan cosas distintas en diferentes lecturas. Destacan en color grafito, las confidencias anteriores, lo ya subrayado.

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domingo, mayo 28, 2006

Un veneno llamado amor

¿Qué ocurre cuando un hombre o una mujer confunden el amor con la pasión? ¿Qué sucede si, en la búsqueda de ese sentimiento amoroso que todos anhelamos y que es fuente de felicidad, encuentran el inquietante vértigo y el contradictorio placer de la pasión?
Fiel a su estilo brillante e irónico, Carmen Posadas nos habla de cómo la pasión puede convertirse en tormento cuando, al no ser correspondida, o al verse contaminada por los celos, el narcisismo, la venganza o el adulterio, deja de ser la sal de la vida, el fuego efímero en el que todos deseamos abrasarnos.

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jueves, abril 13, 2006

El buen sirviente

Una fotógrafa de moda, Inés Ruano, recibe una extraña visita en su cuarenta y cinco cumpleaños: dos hombres vestidos de negro le piden que pague con su alma por la buena suerte ya concedida. Más tarde se descubre que todo forma parte de un plan, un regalo con el que su madre quiere compensarla por un secreto de infancia. La madre, su mayor rival, incluso en el amor, trata de manejarla una vez más como si fuera una pieza de su propio juego, pero la fuerza, el destino, el azar o quien sabe si el mismo diablo, pueden rebelarse.
Con El buen sirviente, que bebe de la mejor tradición de la novela inglesa, Carmen Posadas consigue una sátira de múltiples guiños, con personajes reconocibles y grandes dosis de humor para retratar amores inconvenientes.
Me gusta como escribe esta mujer. Es amena, fácil de leer y el tema, se las trae: la rivalidad entre madres e hijas. ¿Cuántas veces habrá sido utilizada como argumento? Estoy convencida de que Blancanieves fue la primera historia que me contaron, que ya apuntaba el tema. Ya sé, me váis a decir que en Blancanieves, la madrastra era la que tenía ese ligero problemilla de querer ser la más bella por encima de todo. No me extrañaría que los hermanos Grimm se basaran en su observación de la realidad para escribir el cuento pero, obviamente, quedaba muy fuerte decir algo así como: queridas mías, hay varios tipos de madres pero hay uno, en concreto, que es más difícil de llevar; aquellas a las que os ha tocado una madre que no sabe envejecer y que no duda en sacaros defectos en público porque eso la hace sentir mejor... ¡Mala suerte! No esperéis ningún tipo de cambio. Ellas siempre estarán divinas de la muerte a costa de haceros sentir patosas, gordas, bajas y poco atractivas en general. Poco importará si sois campeonas de bailes de salón, si usáis menos talla que ella o le lleváis quince centímetros. Mentalizaos. Las cosas son así y no van a cambiar... a menos que... el destino o el diablo tomen cartas en el asunto. Después de leer este libro, me pregunto..., si todavía tengo esperanzas.

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martes, marzo 07, 2006

Cuentos eróticos de Navidad


¿Qué puede suceder cuando uno ayuda a montar el Belén a aquella prima que siempre ha deseado? ¿Y si en vez de una prima es una cuñada? Pero si lo que se pretende es quitarse de encima a los parientes, ¿por qué no celebrar la Nochebuena contratando a un chico escultural? ¿Qué deliciosos encuentros, o reencuentros, nos depararán las fiestas que aquí y allá se organizan? Y a la hora de los regalos, ¿qué ocurriría si los Reyes se decidieran a traernos por fin aquella aventura alocada que cada uno le pedimos?
Un libro divertido que auna dos temas aparentemente contrapuestos como la Navidad y el erotismo. Algunos de los relatos -de varios autores: Javier Cercas, Andrés de Luna, Eduardo Mendicutti, Ana María Moix, Mercedes Abad... -son realmente originales, ¿Irreverentes? Puede. Quizás por eso me ha gustado. Espero que pronto saquen otro libro sobre la Semana Santa porque a mí, con el tronar de los bombos y el misterio de los ojos que se ocultan bajo los capirotes, se me ocurren unas cuantas ideas. ¡Caray! Me parece que algunos libros... despiertan una parte oculta en mí.

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domingo, enero 29, 2006

Diario de una abuela de verano

"En los diarios y en las memorias no hay escapatoria para el escritor, es él quien es ridículo, almibarado, pesimista, o inconexo, no sus personajes. Y aunque esto no sea así, el hecho de aparecer más flagrante el delito y la experiencia personal, nos hace ser más precavidos, más cuidadosos, más meticulosos. Por lo tanto, la dificultad, por lo menos para mí, reside en ese trabajar a cuerpo descubierto sin coraza que me proteja ni sombra que me matice la luz.
De todos modos, me digo esta mañana cuando ya asoma la pereza y se escapan las ganas de escribir con que me senté a la mesa, cuando afuera todavía las sombras de la noche disputaban el imperio a la luz naciente del sol, ¡qué difícil es escribir!, sea poesía, prosa, memorias o ficción. Y sin embargo qué apremiante, qué ineludible. Alguien comparó la escritura y la pulsión que provoca con los efectos de la droga dura cuando se llevan muchos años sin poder prescindir de ella: ya no se toma por el placer que proporciona sino por la ansiedad que destierra. Y es que cuando nos llega la inspiración, es decir, la obsesión, y ya nada en el mundo tiene la contundencia ni la realidad de la ficción que estamos creando, la obsesión es de tal calibre que lo que vivimos es la vida de los personajes y en consecuencia se nos escatima el placer que tendríamos si fuéramos conscientes de que efectivamente estamos escribiendo y creando. De ahí que me sea imposible recordar los momentos de exaltación creadora que he vivido y sigo viviendo porque estoy en la piel de mis personajes y no en la mía propia, y sólo recuerdo el esfuerzo ímprobo que supone escribir cuando todavía no tiene forma ni cuerpo la creación que vislumbro y no dispongo de más arma de lucha que la constancia y el trabajo".
Rosa Regás
Rosa Regás, como cada año desde 1990, recibe sagradamente el mes de julio acompañada por sus nietos. De esa experiencia, nace este libro.
Confieso que cuando me lo prestaron, me alarmé al leer la sinopsis. No entraba en mis planes dedicar demasiado tiempo a un libro que me contara anécdotas estivales protagonizadas por catorce niños de variadas edades. Pero me sorprendí. Si hay alguna anécdota, está sutilmente engarzada con el propio espacio de la autora que insinúa pasajes de su propia vida, retazos de sus pensamientos, certezas e incertidumbres. Consigue así un resultado tierno en su medida justa, un libro ameno de leer, pero que te ayuda a plantearte tus propias preguntas sobre educación, política... o el paso del tiempo.

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domingo, noviembre 13, 2005

Regreso a Howards End



"Las casas tienen su propia forma de morir y caen de maneras tan variadas como las generaciones de los hombres. Algunas mueren con un trágico estrépito; otras mueren tranquilamente y van a parar a otra vida en el más allá, en la ciudad de los fantasmas; a otras, por último, y así fue la muerte de Wickham Place, el espíritu las abandona antes de que el cuerpo perezca. Wickham Place había iniciado su decadencia en la primavera, desintegrando a las dos mujeres que la habitaban más de lo que ellas mismas suponían y obligándoles a abordar regiones desconocidas. En septiembre era ya un cadáver, vacío de emociones y apenas santificado por los recuerdos de treinta años de felicidad. A través del arco redondeado de su puerta pasó el mobiliario, pasaron los cuadros y los libros hasta que la última habitación fue despojada de sus entrañas y el último camión se alejó roncando. Durante dos semanas se quedó en pie, con los ojos abiertos, atónita de su propia vaciedad. Luego cayó. Entraron los peones y la redujeron a escombros. Con sus músculos y su buen carácter, con su olor a cerveza, los peones no fueron malos inquilinos para una casa que siempre había sido humana y que no había tomado la cultura como un fin en sí misma."

También a este libro llegué por una película del mismo nombre. Estaba protagonizada por Emma Thompson y Anthony Hopkins.

Me encanta la agudeza psicológica con la que el autor, Edward Morgan Forster, retrata a los personajes. En la película no acababa de entender cómo una mujer como Margaret Schlegel podía casarse con Henry Wilcox (ella representaba al mundo liberal de la cultura y el pensamiento y él era exponente de la industria y del dinero, del pragmatismo y de la acción), pero el libro me lo ha aclarado por completo.

Si os apetece disfrutar de una prosa elegante y precisa, no dejéis de leerlo. Pasaréis un buen rato.

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domingo, noviembre 06, 2005

Diez años de poesía

La Comisión de Mujeres Picarral-Salvador Allende, promueve dos concursos literarios cada año: el de relato, en otoño, y el de poesía, en primavera. Ambos son muy concurridos. Generalmente, editan un libro al año pero, hasta el momento, siempre había sido el relato el género afortunado. Esta vez, la poesía ha estado también de suerte.
De entre todas las poesías presentadas a cada certamen, diez resultan elegidas. Estas diez afortunadas son leídas y disfrutadas por todos los que asisten al fallo del jurado. Los diez poetas reciben un librillo, hecho a mano, con los poemas ganadores. Todos los participantes son obsequiados con un pequeño cariño -la última vez, una hermosa violeta africana-.
Esta primavera, se nos informó de que el Ayuntamiento había concedido una subvención para editar, al fin, un libro de poesía; el recopilatorio de los diez años de concurso. El pasado viernes, asistí a su presentación.
Acompañadas a la guitarra por José Casabona, las poetas Carmen Aliaga, Amparo Sanz y Asunción Minguez nos deleitaron con la lectura de alguna de las cien poesías que componen el libro del que os hablo.
Repartieron un ejemplar a cada asistente. Luego, nos informaron de que habían editado quinientos ejemplares que se repartirían por las bibliotecas y juntas de distrito, y de que se reservaban los sobrantes para repartir cuando se falle el concurso de poesía del próximo año.
Llevo dos años participando, y tengo la suerte de que dos de mis poesías estén en ese libro. Me produce una extraña sensación ver a mis dos chiquitinas en él.

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domingo, septiembre 25, 2005

Nada te turbe



Estos días, con la espalda al sol, he estado acompañada por este libro: "Nada te turbe", de Susana Pérez Alonso. Me he reído mucho con él.

"Nada te turbe es el propósito que una mañana se hace Catalina Béjar de Prado. Catalina es una mujer progresista hasta donde le conviene. Ahora, en la cuarentena, se siente permanentemente turbada. ¿El problema? Su casa, su hija, su marido, su trabajo, su madre, su hermana, su amante, la mujer de su amante, la política, la globalización, la anorexia, los gimnasios... Catalina es una mujer maravillosamente anormal en un mundo reglado, demasiado sumiso para la fiera que lleva dentro.

CREDO DE CATALINA BÉJAR DE PRADO

Creo que si no te gusta la ópera no debes suicidarte socialmente, puedes decirlo tranquilamente y en voz alta. Yo, en la ópera me duermo. Un aria cantada por María Callas puede hacerme llorar, pero una ópera entera me dormiría. Otra cosa es el ballet y la zarzuela.

Creo que si tu hijo quiere ser cocinero, fotógrafo, fontanero, carpintero... es una persona tan maravillosa como su primo que quiere ser ingeniero electrónico. Lo importante es que sea un buen profesional y sobre todo feliz.

Creo que los hombres y las mujeres somos diferentes. Doy gracias por ello.

Creo que ser ama de casa es una profesión tan honorable como cualquier otra. Odio la expresión maruja.

Creo que los escritores que se sienten superiores por serlo son unos mentecatos presuntuosos. Escribir es como tallar madera o ser sastre; no más, no menos. El entusiasmo y el trabajo bien hecho es lo que importa.

Creo que un ramo de flores exóticas no está mal. Un ramo de hortensias en un tarro de cristal, maravilloso.

..."

La verdad es que los textos con puntito de ironía me encantan. Hay muchos títulos que hablan en clave de humor de las cuitas de las mujeres de hoy en día, pero casi todos los que había visto hasta ahora estaban escritos por mujeres extranjeras. Haciendo memoria... quizás la precursora fue Carmen Rico Godoy con su libro "Como ser una mujer y no morir en el intento", pero me ha encantado encontrar a otra autora española que ha escrito un libro actual y entretenido como este. Ideal para las tardes en la playa o los desplazamientos en autobús.

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jueves, agosto 04, 2005

Posesión

En mi vida hay muchas películas que me conducen a libros, en cambio, pocas veces me sucede lo contrario; supongo que por eso de la visión del director, que acaba tropezando con la mía, y porque me he llevado muchas desilusiones en ese aspecto. Es inevitable. Comienzas la andadura de los personajes, les vas tomando cariño, antipatía, te resultan imprescindibles o accesorios... y te los imaginas. Viven. Entonces llega la película y... aquel hombre nervudo y moreno se ha convertido en un musculado rubio, o peor, en una rubia porque han decidido enfocarlo desde en un punto de vista femenino, así que sales del cine confundida preguntándote si te has equivocado de libro o de película.

La película "Posesión" de Neil LaBute, me gustó por sus continuos saltos al pasado. Veías un pequeño puente contemporáneo y de repente, un tren de vapor pasaba por él dejando su estela blanquecina ¡Zas! Te habías trasladado a la época victoriana. Bonitos paisajes, una investigación, dos personajes descreídos que han de volver al pasado para hacer renacer sentimientos que creían perdidos... ¿Entretenida? Si, bastante.

Pero el libro... ¡Oh, el libro! ¡Está tan trabajado! Imaginaos una obra que nos habla de unos personajes del presente -Roland Mitchell y Maud Bailey- que investigan la posible relación de otros dos personajes del pasado -los poetas Randolph Henry Ash y Christabel LaMotte-, pero no sólo nos habla de los cuatro personajes y recrea ambas épocas, la contemporánea y la victoriana, sino que nos muestra la obra de ambos autores. La escritora, A. S. Byatt, ha creado la obra poética de ambos autores. Me lancé de cabeza a buscar en internet datos sobre Ash y LaMotte, tan creíbles me parecieron. Y al descubrir que no existían y que mucha otra gente había emprendido su búsqueda, tan reales parecían ser, me di cuenta de verdad de todo el trabajo que había encerrado el libro que descansaba en mis manos. Lo leí, lo subrayé, lo poseí... ahora descansa en un lugar destacado de mi biblioteca. Volveré a él en un par de años y veré entonces qué me cuenta.

"... le escribo a usted como escribo cuando estoy solo, con esa parte de mí -¿qué otro nombre darle? Usted comprende, confío en que comprende-, con esa parte que hace, que es la Hacedora."

"Hasta ahora no me había visto tentado de comentar con otro poeta los recovecos de mis escritos ni de los suyos, siempre he seguido una marcha solitaria y autosuficiente; pero con usted sentí desde el primer momento que tenía que ser la verdad o nada, no había término medio."

"...A penar y lamentar hemos de llegar de un modo u otro; y yo, al menos, si he de tener algo que lamentar, prefiero que sea la realidad y no su fantasma."


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