El recuncho de Tana

Todos necesitamos un lugar propio. Un sitio seguro desde el que asomarnos a esa niebla en la que nos arriesgamos a pescar dulces sueños... o ácidas pesadillas. Éste es el mío.

Nombre: Tana
Ubicación: Zaragoza, Spain

Érase una vez una mujer que buscaba. Encontró la perfección en la combinación de las palabras y el silencio. Y por eso, siempre estaba acompañada de libros. No renegaba de sus rarezas, se complacía en ellas. Era un poco desastre, pero auténtica. Sí, yo soy ella. A veces dura, a veces tierna... siempre imperfecta.

viernes, febrero 10, 2006

La fiesta de la luz


Desde la Edad Media, la fiesta de la Candelaria, es aquella en la que se bendicen las velas que los parroquianos guardarán en sus casas como un símbolo, deseando que la "Luz Divina" guíe sus pasos.
La Candelaria se considerá también el punto medio del invierno. En las oscuras y frías mañanas invernales era necesaria la luz de los candelabros; y surgió la costumbre de que, en ese día, las mujeres hicieran inventario de sus "reservas de luz", reponiendo en la despensa las velas que todavía habrían de hacer buena falta.
Algo de magia encierra la llama de una peueña vela. ¿Lo habéis notado?En uno de esos extraños días en los que se interrumpe el suministro eléctrico ¿Qué sucede?
Tanteamos, contrariados, hasta alcanzar las cerillas o un mechero y rebuscamos en algún cajón la vela que permanecía olvidada o, si os parecéis a mí, echamos mano de cualquier candil, candelabro o vela colorida con los que gustamos de adornar nuestros hogares. Los contornos de lo que nos rodea, se alteran, cualquier sonido nos sobresalta y la imaginación campa a sus anchas, desbocada, como si disfrutara de una libertad sin límites, sin su brida de brillantes vatios.
Si estamos acompañados, nos reunimos en torno a la luz, hasta casi rozarnos, y las conversaciones son pausadas, íntimas...
Me gustan las velas: altas y burdeos, anaranjadas y cilíndricas, torneadas, de un azul marino casi negro, incluso esas pequeñas que utilizo para mantener mi taza de té caliente.
Habrá quienes conozcan la fiesta de la Candelaria con sus connotaciones cristianas y si deciden contarlo, tendrán razón. Pero para mí, que me declaro agnóstica y que disfruto creando mis propios rituales, es mi fiesta de la luz.
Hoy no es ese día, pero podría serlo. No hace falta que sea una fecha concreta. Sólo elige la vela que más te guste. Enciéndela. ¿Notas su calor? Disfruta de "tu propia fiesta".

2 Comments:

Blogger Max Estrella said...

Me encantan tus historiejas.Para los creyentes y para los que no,es una fiesta de la luz.Me gusta más el sentido que le das.
Bicos y ánimo con el ordenador que se te echa de menos

7:10 p. m.  
Blogger Tana said...

Gracias, Max. También yo os echo en falta.
Como irás viendo, yo siempre estoy de fiesta, aunque no esté en París ;) y no sea Navidad. Me gustan mucho más las fiestas que me invento o las que adapto. Espero volver pronto a la rutina. Bicos!!

5:03 p. m.  

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